El textil africano no es sólo ropa, es una historia, una identidad y una economía en construcción. Con esta profunda convicción, Léa Ouattara dio un giro de 180 grados a su carrera. Ex directora comercial de una multinacional de importación y exportación y diplomada por la escuela de comercio IAE de Poitiers, optó por alinear su experiencia profesional con sus aspiraciones personales orientándose hacia el mundo de la moda y la cultura.
Creación de la boutique Mysthara
Tras formarse como personal shopper, Léa lanzó Mysthara, una boutique en línea que ofrece moda “culturalmente afirmada”. Su posicionamiento es claro: dirigirse principalmente a las mujeres de la diáspora, ofreciéndoles prendas que combinan la autenticidad de los tejidos (kente, bogolan, lépi) con cortes contemporáneos, incluida una sección de moda modesta en rápido crecimiento.
“Tenemos que creer en el valor de nuestras culturas. Los tejidos africanos merecen ser transmitidos a las generaciones futuras”.
Para lograrlo, colabora estrechamente con diseñadores de Nigeria, Benín, Togo y Costa de Marfil, actuando de puente entre los talleres del continente y el mercado internacional.
Yahdémin y la iniciativa “Textil’Art Africa
Pero la ambición de Léa Ouattara va más allá del simple marketing. A través de su asociación Yahdêmin, pretende estructurar el ecosistema textil africano. Su iniciativa estrella es el Textil’Art Áfricauna plataforma panafricana de promoción de los tejidos tradicionales.
En esta tercera edición, el concurso adquiere una dimensión totalmente nueva:
- Un enfoque masculino: tras dos ediciones femeninas, compiten 16 embajadores de 16 países africanos (Senegal, Burkina Faso, Gabón, RDC, etc.).
- Un escenario digital: los actos se celebran en directo en TikTok, aprovechando el poder de las redes sociales para llegar a una audiencia mundial.
- Una dimensión educativa: los candidatos tienen que informar sobre la cadena de valor textil, desde el campo de algodón hasta la tienda.
Rumbo a Guinea y Kindia
La culminación de esta aventura tendrá lugar el 25 de abril en Conakry (Guinea). Fiel a sus valores sociales, Léa Ouattara ha incluido en esta final un fuerte componente benéfico: se organizará una cena de gala para apoyar a las cooperativas de mujeres tintoreras de Kindia.
Al apoyar a estas artesanas, Yahdêmin cierra el círculo: añade valor al producto acabado al tiempo que protege y financia la fuente del saber hacer. Para Léa, la unión hace la fuerza:
“Si todos aportan su contribución -diseñadores, empresarios e instituciones- construiremos un ecosistema capaz de llevar la moda africana a la escena internacional.
Un mensaje de unidad y ambición que resuena como una llamada a la acción para todos los actores de la industria creativa del continente.
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