Un legado de compromiso
La carrera de Marie-Cécile Zinsou está indisolublemente ligada a su doble cultura, que conoció por primera vez en ausencia. Nacida en París en el seno de una ilustre familia beninesa en el exilio, creció con la prohibición de pisar la tierra de sus antepasados. Esta distancia geográfica fue salvada por una inmersión artística total. Su madre era profesora de literatura, por lo que cada visita al Louvre o al Musée de l’Homme se convertía en una lección de mediación.
Fue a los 19 años cuando el destino cambió. Lo que iba a ser un viaje de descubrimiento a Benín se convirtió en un paso definitivo. En 2005 fundó la Fondation Zinsou, con una misión clara: dar a los benineses acceso a su propio arte contemporáneo. “No había ningún lugar donde verlo”, recuerda. Veinte años después, su labor ha transformado Cotonú y Ouidah en importantes epicentros culturales.

Nobel Koty
Marca Benín Nación
Uno de los momentos más espectaculares de la historia cultural reciente de Benín es la devolución, en 2021, de los 26 tesoros reales saqueados por las tropas coloniales francesas en 1892. Para Marie-Cécile, este acontecimiento marca el triunfo del Nation Branding, una estrategia impulsada por el Presidente.
El gobierno beninés no se limitó a recibir objetos. Puso en escena una nación. “Todo el país se engalanó con los colores de las obras”, señala. Banderas en las farolas, camiones de logística blasonados con efigies de tronos y estatuas reales, comunicación visual “Instagrammable” y ultraprofesional.
Esta estrategia no es sólo una cuestión de marketing. Es un arma diplomática. Al presentar una imagen de excelencia y orgullo, Benín ha dejado obsoleto el habitual discurso miserabilista de los medios de comunicación occidentales. Cuando revistas como Harper’s Bazaar llaman ahora a Marie-Cécile para informarse sobre los “lugares de moda” de Cotonú, es la prueba de que las actitudes han cambiado, porque los benineses han cambiado ante todo la forma de mirarse a sí mismos.
Descolonizar la historia del arte
Marie-Cécile Zinsou es inflexible en cuanto a la terminología. Para ella, el vocabulario utilizado por las instituciones occidentales sigue impregnado con demasiada frecuencia de una visión colonial.
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La ilusión del “arte primitivo”: Denuncia el uso persistente de términos como “artes primitivas” o “artes tribales” para describir el arte africano. “No se puede educar a los niños en un mundo en el que su cultura se considera primitiva”, insiste.
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Matiz geográfico: prefiere hablar de“Arte Contemporáneo en África” en lugar de“Arte Africano Contemporáneo”. Este matiz es crucial: se niega a que la creatividad de 54 países se limite a una única tendencia uniforme, mientras que Occidente se beneficia de una segmentación infinita de sus movimientos artísticos.

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El hito de la madurez histórica
El año 2026 marca un punto de inflexión simbólico para Benín. El 11 de septiembre de 2026, el país será independiente desde hace exactamente 66 años, el mismo tiempo que duró el periodo colonial.
Para Marie-Cécile, esta igualdad temporal es una oportunidad para “pasar página”. Pero esto no es posible sin un conocimiento profundo de los archivos. La Fundación prepara una gran exposición sobre este tema, explorando la vida cotidiana bajo la colonización para liberarnos de ella. El objetivo es dejar de definirnos en relación con la antigua potencia colonial y definirnos en relación con nosotros mismos.
Un ecosistema para artistas
Más allá de la propia exposición, Marie-Cécile insiste en la creación de un ecosistema sostenible. Hace 20 años, ser artista en África era una lucha constante, dada la falta de estructuras de producción. Hoy, la Fondation Zinsou produce obras, ofrece residencias y fomenta la circulación internacional.
Aunque Internet e Instagram han proporcionado un escaparate sin precedentes para los creadores, no sustituyen a unas instituciones fuertes. “Tenemos que ser los editores de nuestro propio pensamiento”, concluye. Al aumentar el número de obras en préstamo en todo el mundo (de Estocolmo a Johannesburgo), la Fundación se asegura de que el diálogo entre culturas deje de ser unidireccional.
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