Desmontar los estereotipos y celebrar la diversidad de la cultura afro
Hay obras que actúan como espejos y amplificadores. Este es precisamente el caso de «Peaux Noires», la serie documental de cinco episodios de 15 minutos escrita y dirigida por la periodista y escritora Estelle Ndjandjo y la jefa de iluminación y directora Johanna Boyer-Dilolo. Producida por Guisse Lalois y emitida en TV5Monde, esta obra coreográfica, poética y científica explora la relación íntima, histórica y política con la piel negra.
Entrevista con Estelle Ndjandjo, una voz firme y comprometida que rechaza los relatos preestablecidos.
Profesión: periodista
Para Estelle Ndjandjo, el camino hacia la realización de documentales se ha nutrido de una trayectoria geográfica e íntima fundamental. En 2019, abandonó las redacciones parisinas para instalarse en Dakar. Trabajando primero para la agencia Reuters y después para RFI, descubre allí una sociedad senegalesa caracterizada por una inmensa modestia y una cortesía cuyos códigos aprende a interpretar. De hecho, es precisamente esa reserva ante la cámara lo que lleva a esta periodista de origen camerunés a orientarse hacia la creación sonora y la radio.
«En Senegal, la radio está en todas partes: en los taxis, en los maquis, en los quioscos. El sonido permite una transmisión íntima, casi menos vulgar que la imagen»
En 2020, mientras el mundo se paraliza bajo el efecto de la pandemia y se inflama tras el asesinato de George Floyd, Estelle vive en Dakar, rodeada de una población negra en la que se siente, por primera vez en su vida, «la norma». Este momento de parón colectivo le permite descubrir obras maestras del cine negro independiente (como *Daughters of the Dust*, de Julie Dash, o *Quartier Mozart*, de Jean-Pierre Bekolo). Se produce un punto de inflexión. Quiere dirigir sus propias películas para documentar las historias invisibilizadas.
Un documental sensorial a caballo entre la danza, la ciencia y la animación
Para abordar un tema tan amplio y delicado como la piel negra, Estelle Ndjandjo y Johanna Boyer-Dilolo han rechazado los formatos de investigación clásicos. Trabajando en estrecha colaboración con Yasmina Jaafri en el montaje, han creado una obra visual a la vez educativa y artística, de gran modernidad.
El arte de filmar e iluminar la piel
Inspirándose en el tratamiento cromático de la película *Moonlight* y basándose en el ensayo de Diarra Sourang, autora del libro *Cómo filmar las pieles oscuras*, Johanna Boyer-Dilolo aporta su experiencia como jefa de iluminación. El objetivo es dotar de poesía visual a las pieles oscuras, captar sus profundos reflejos e invertir el paradigma histórico occidental que asocia sistemáticamente lo oscuro con lo impuro.
La danza como válvula de escape política
El sufrimiento, la fetichización, pero también la alegría de sentirse a gusto en la propia piel se plasman en la pantalla a través de los cuerpos en movimiento de los bailarines Michelle Tshibola, fundadora del cabaret afro-queer Vénus Noire, y Mael Mitrail. Sus coreografías contemporáneas y sus movimientos inspirados en el voguing aportan una dimensión carnal y liberadora a los testimonios.
El cuento y la situación geopolítica
En colaboración con el director artístico y diseñador de animación Rokneddine Diaby, cada episodio nos descubre un universo ilustrado e inspirado en la estética de los cuentos y los jeroglíficos (Azur y Asmar, El príncipe de Egipto). Estas secuencias permiten explicar de forma sutil y accesible «mitos fundacionales» complejos, como el origen histórico del colorismo en las sociedades esclavistas o la relación ancestral con la manteca de karité y la escarificación.
Expertos rigurosos e inspiradores
Para transmitir el mensaje científico, Estelle ha decidido rodearse de figuras de la nueva generación académica, como la socióloga Solène Brun, autora del libro *Derrière le mythe métis*, o el historiador Nail Ver-Ndoye, autor del libro *Noir entre peinture et histoire*. Este último se centra, en particular, en recordar la presencia de figuras negras de prestigio, embajadores y caballeros en el arte veneciano y medieval, muy lejos de la mera imagen de servilismo.
La emancipación frente al modelo estadounidense
Una de las reflexiones más interesantes de Estelle Ndjandjo radica en su relación crítica con la cultura negra estadounidense. Aunque siente un profundo respeto por los iconos del jazz o del cine que han inspirado a las generaciones anteriores, aboga por una ruptura con el otro lado del Atlántico.
«Hay que dejar de mirar únicamente hacia Estados Unidos. Llevamos demasiado tiempo cometiendo ese error. El sistema capitalista estadounidense, que ha quedado especialmente de manifiesto durante la era Trump, no funciona sistemáticamente en beneficio de las poblaciones negras de la diáspora. »
Para la directora, el futuro reside en la afirmación de una cultura afro soberana. Esta cultura ya no necesita la autorización ni la validación de las instituciones tradicionales, mayoritariamente blancas. Se impone por sí misma gracias a su poder creativo y su rentabilidad económica.
El ejemplo más llamativo de esta hegemonía cultural es, sin duda, Aya Nakamura, capaz de llenar tres Estadios de Francia consecutivos e invitar al escenario a multitud de artistas mujeres negras. Del mismo modo, la creación de la ceremonia de las Flammes, concebida como una contrapropuesta necesaria a las Victoires de la Musique, demuestra que los creadores de la diáspora ya no esperan a que se les invite a la mesa, sino que construyen la suya propia.
El reto del mañana
Para Estelle Ndjandjo, la lucha del mañana no se limita a la visibilidad, ya que la cultura afro-francesa ya es omnipresente y hegemónica, sino que reside en la diversificación de los relatos. Se trata de negarse a encasillar a las personas negras en estereotipos o en universos preestablecidos de los barrios periféricos.
«Cada persona negra es plural. El reto consiste en lograr que se acepte una cultura negra alternativa: gótica, alt-rock, geek o apasionada por la historia medieval».
Estelle aplica esta pluralidad a sí misma. Periodista especializada en cultura pop para el podcast «Scandales» de Madame Figaro, también está escribiendo un libro que explora el renacimiento del catolicismo social en Francia, el papel central que desempeña en él la diáspora negra y las contradicciones raciales a las que se enfrenta.
Con *Peaux Noires*, Estelle Ndjandjo y Johanna Boyer-Dilolo firman una obra de interés público, que debería proyectarse tanto en los colegios como en las instituciones políticas. Nos recuerdan con elegancia y firmeza que la historia negra no comienza con cadenas, sino con una rica civilización dispuesta a expresarse en toda su complejidad.
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